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La Coctelera

Categoría: Cuentos

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Un cuento muy real




Siempre creí que existían los finales felices, los amores eternos, los

príncipes azules y todas esas fantasías con las que crece una chica.

El despertar es duro, la realidad es cruda y cruel, pero el sinsabor que deja el comprobar lo que se sabe, es valiente y tonto a la vez, es querer descubrir algo con la esperanza de estar equivocado. Es ver y querer ser ciego, es... es jugar a las escondidas sabiendo de antemano dónde queda el escondite.

Uf, me siento tan estúpida ahora, más que de costumbre. Hace mucho dejé de creer en el príncipe azul, pero esa constante crítica burlona sobre mi afición (y aflicción) por hallar al “hombre perfecto”; “tú quieres un hombre sin defectos”, me repiten con frecuencia y no, sólo quiero un hombre que quiera estar conmigo, que me ame y me respete, y si eso es mucho pedir, temo decir y reconocer que sí, soy exigente.

“Te amo”, tanto lo he escuchado, tan falso, tan vacío, y siento impotencia, por lo devaluada que está la palabra, por lo ligero que es ya ese sentimiento, un “te amo” es ahora un “te aprecio”, “me caes bien”, ni siquiera llega ya al “me importas”.

La historia comienza así:

“Te amo”, “eres lo mejor que me ha pasado en la vida”, “quiero estar contigo”, lo leí tantas veces, lo escuche alguna vez de sus labios, y no lo creí. Tenía razones de sobra para no hacerlo. Esa vocecita que suele taladrar el seso advirtiendo que algo no está bien, no me dejaba en paz y no hallaba la forma de constatar la falsedad de esas palabras y al fin la encontré.

La trampa era infalible y... sabía que caería en ella, lo conozco tanto que a veces lo desconozco, lo dudé, él nunca sabrá qué pasó, ni siquiera conocerá el motivo de mi alejamiento en silencio, como sé hacer las cosas cuando terminan en definitiva.

Sí, lo atrapé y no lo notó, me negó, negó mi existencia en su vida y la de su hijo, se inventó al igual que yo todo un personaje, con lo que me demostró que es un maestro en el arte del engaño, pero no es listo, no más que yo y no es que él no tenga malicia, simplemente no es mejor que yo. Descubrí más de lo que quería saber, pero ese era un riesgo que debía tomar, ¿decepcionada?, no, ya lo estaba desde hace tiempo atrás, sólo quería dejar de sentir culpa y de sentirme vulnerable ante sus chantajes emocionales cuando me habla de su hijo, y de lo mala que soy por quererlo alejar de él y negarle el “cariño de un padre”, un padre que niega que tiene un hijo, que lo oculta, que mantiene en secreto cuando a mí me dice que lo extraña, que lo quiere y quiere estar cerca. Lo que él no sabía y descubrirá pronto... es que yo podía soportar cualquier cosa, cualquier ataque, cualquier ofensa, cualquier cosa dirigida a mí, pero a mi descendencia no me la toquen, la defenderé a capa y espada de daños futuros y traumas emocionales. Dinero no necesito, apoyo moral no lo tengo por su parte, su cariño mucho menos y se lo dije claramente en repetidas ocasiones, no lo necesito y su hijo tampoco.

No puedo negar que me llegué a sentir culpable por no quererme conformar con “su amor”, pero eso se terminó, no siento desprecio, ni coraje, me siento estúpida por tropezar con la misma piedra, por darle más oportunidades de las que merecía para demostrar todo lo que dijo pero... le quedó grande el paquete y sinceramente yo merezco más en la vida, más que un patán que dice que no ha encontrado a la mujer de su vida cuando a mí me dice lo contrario, y un sin fin de cosas que dice, que dijo y que dirá y que... yo ya no estaré para saberlas, ni para dudarlas.

El nunca sabrá que yo iba a “sacrificarme”, a “conformarme” con él sabiendo que yo no estaba completamente convencida de hacerlo, esos chantajes sobre que lo ilusioné para nada, por que al final me quedaré con mi hijo y él no aparecerá en escena ni lo dejaré participar en nuestras vidas, por los que me sentí egoísta, se terminaron. Me fui lejos, y me iría al fin del mundo si fuera necesario para que su sombra no caiga sobre mi pequeño, me sentí tan culpable por ponerle los nombres que me dieron la gana y preferí complacer a mi madre que a él, no le puse su apellido, por que él es sólo mío, yo sola lo sufrí, lo lloré, lo esperé, lo cuidé dentro de mí. Le hablaba todas las noches y lo tocaba cuando estaba en mi vientre, compartió mis angustias, mi soledad, fue mi único cómplice, por que nadie más sabía mi secreto, nadie que me rodeara se percató de su existencia y no por que me avergonzara, sino por que era el peor momento para una noticia como esta y salí adelante, triunfamos, él se aferró a vivir y nacer y yo me aferré a terminar mis proyectos para poder recibirle como se merecía y contar con un futuro mejor para todos.

Quiero lo mejor para mis hijos, quiero lo mejor para mí, y lo mejor para mí no era él, pero quería estar segura de que así era para poder dar el paso más importante de la vida de mi retoño, sacarlo de nuestras vidas antes de que entre, antes de que le haga daño y antes de que pueda extrañarlo, eso haré y lo haré sin mirar atrás, sin reproches, sin dolor, por que él simplemente no nos merece, no nos valora, no nos quiere y en definitiva no le debemos nada.

Terminaré esta noche este texto sintiéndome estúpidamente valiente, por que el algoritmo se cumplirá, si él me demostraba que yo estaba equivocada, renunciaría a mi libertad, a mi oportunidad de encontrar al hombre de mi vida, a la pareja que espero, al compañero que quiero junto a mí, mis sueños se congelarían para siempre, si ocurría lo contrario, yo me alejaría de él desapareciendo abruptamente de su vida y sin aclarar nada, sin dar razones ni explicaciones a las cuales no ha sido acreedor y le quitaría la oportunidad de ser el padre que no ha sido ni será, al menos no con mi pequeño y encontrarme es querer encontrar una aguja en un pajar y además.... dudo que quiera eso, de lo contrario, ya lo habría hecho aún así, heriré su orgullo de hombre, y seré la peor mujer sobre la tierra (otra vez), seré la maldita que le rompió sus ilusiones, que le quitó a su hijo y que lo usó como semental para ser madre (jajaja, de lo más estúpido que me ha dicho y me ha causado gracia más que sentimiento de culpa).

Fin de la historia, adiós querido “pollo”, me queda la tremenda duda de por qué perdimos tantos años juntos si no era lo que buscabas, si no llenaba tus expectativas, por que al menos yo sé por qué me quedé a tu lado, fuiste un reto a mi tolerancia, a mi paciencia, quise enmendar en tí errores del pasado, de mi relación pasada, quise ser la pareja que no fui para otro, ¿pero tú?, ¿qué te retenía conmigo?, no lo sé, nunca lo sabré, pero tampoco es algo que me mortificará por simpre.

Aur revoir.

By BlackWings.

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La Vida Es Sueño

Esta es una historia, una no muy larga como para escribir un libro ni tan corta como para narrar un cuento, tiene algo de novelesco y también algo de comicidad, pero..¿qué no la vida es así?, tal vez encuentres fantasía, tal vez te encuentres tu reflejo en ella, a lo mejor te parece increíble o tal vez y sólo tal vez... tú formes parte de esta historia.

He girado y girado por la vida más de 360º, una y otra vez, sin parar, después de ser una de las personas más centradas, voluble, pero centrada, si, soy la eterna paradoja, la que cuando parece estar bien se encuentra mal y viceversa, esa, soy yo.

Se que no parece extraño virar en la vida, quien no lo hace simplemente no está vivo, dicen que la vida está llena de altibajos, y vaya que me consta, lo relevante es que en un año y 7 meses, he vivido lo que jamás imaginé a mis 28 años. Fui, vine, dejé de ser, dejé de ir, lloré, sonreí, me enamoré, se enamoraron de mí, hice sufrir, me hicieron sufrir, sentí por primera vez deseos de venganza y... me vengué (en pocas palabras, odié), pedí perdón (y aún no estoy segura de que haya hecho lo correcto), ¿perdoné?, creo que no, no soy quién para ejercer ese poder; lastimé y me lastimaron, dañé y lógicamente, salí herida.

He aprendido mucho en tan poco tiempo, más de lo que me imaginé, reforcé mis convicciones, mis credos, sobre los cuales siempre tuve mis teorías, como buena investigadora tenía que probarlas, y sí, puedo decir que arriesgué mi pellejo pero en la mayoría de mis hipótesis, los resultados fueron los esperados; tal vez el único inconveniente son las cicatrices en el alma, los malos recuerdos y los sinsabores a los que me tuve que enfrentar. A veces, me miro al espejo y parezco una persona normal, claro, soy un humano, tengo el cuerpo de uno, pero los ojos, reflejo del alma, perdieron su brillo, mi sonrisa perdió su esencia, mis manos perdieron inocencia y mis labios, extraviaron su candor, ¿valió la pena?, se lo pregunto a mi reflejo, y entonces mi mirada se torna triste, y se quieren asomar las lágrimas, ¡vaya!, por lo menos aún tengo sentimientos, tal vez no todo está perdido.

-Valió la pena-. Me respondo para evitar el llanto, me maquillo como siempre, y no es para tratar de ocultar quien soy, sólo para darle un poco de color a mi insípido rostro, para profundizar mi mirada, para resaltar mis pequeños labios y para acentuar mis rasgos.

Salgo a la calle, con mi inseparable mochila siempre llena de no se qué, siempre tan pesada, tan abultada, y el mundo me mira y yo no a él, ensimismada todo el tiempo me hallo, camino siempre hacia la misma dirección, la misma rutina de todos los días desde hace ya un buen tiempo, la misma hora de salida, la misma de llegada y de vez en cuando un cambio a la monotonía, pero ya no como antes, no como cuando en mi vida existías tú.

Voy en el transporte, esos diez exhaltantes minutos que me separan de mi destino por el resto del día y los ocupo pensando en tí, preguntándome dónde estarás, qué estarás haciendo, qué es lo que haces sin mí. Y ¿sabes?, no me puedo responder, la verdad es que no me quiero imaginar.

Todo pasa, fin del día, de vuelta a casa, llego exhausta, mamá me espera con la cena y una que otra novedad, mi hijo con un beso, mi padre con algún comentario relevante y yo llego a quejarme de lo mal que me trata la vida para después ducharme y acostarme.

En la oscuridad, en el relativo silencio vuelves a aparecer, y me invades por completo, recuerdo tu cabello y lo mucho que me gusta acariciarlo, tus tímidos besos que con tanto cuidado posas en mis labios por que crees que no me gustan otro tipo de besos, las alocadas noches, la primera noche, las caricias, las mutuas miradas, tus expresiones cuando no dejo de mirarte, tus manos siempre buscando las mías, mis brazos siempre buscando tu cuerpo y pareciera que no podemos quedarnos quietos.
De pronto un suspiro, la invasión de la melancolía y la infalible pregunta ¿qué pasó?, ¿qué nos pasó?, un inevitable no lo sé que no me reconforta, mil por qués se apoderan de mi cabeza y entonces... al no encontrar respuestas, lo único que me queda es dormir.

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Cuento: Maldición

Nació marcada por un destino, nació un sábado de gloria, ese, iba a ser su nombre "Gloria", pero "Bosque iluminado", nombre etimológico de la unión de dos palabras fue lo determinante. Y nació marcada, un carácter fuerte, caprichoso, indómito, retador, fue su sello personal. El don de la intuición, una nobleza oculta, un orgullo exorbitante, las palabras precisas, aunque dolorosas, y una total indiferencia hacia el mundo exterior la convirtieron en una líder nata, melancólica, soñadora, idealista y ermitaña, así es ella, La Bendita Maldita.

Y hay una maldición,. un karma muy pesado que carga su alma, ella no puede ser felíz, ella no puede amar, no sabe hacerlo, no puede, o tal vez no quiere, tiene suerte en el amor, y esta no debe tener un calificativo como "buena o mala", después de todo, ese todo es relativo, nunca elige al hombre correcto, ¿será que existe el hombre correcto?, ¿será que ella es excesivamente realista?, ¿será que ella espera demasiado?, no lo sabe, sólo sabe que su felicidad la ha obtenido en otros menesteres, más no en el amor.

Ella tiene un espíritu de competencia y superación agudos, ella sabe lo que quiere, aunque a veces se desvía del camino, pero no todo se pierde en el trayecto, aprende, encuentra motivos, ve lecciones de vida y no necesitan enseñárselas, trata de ser noble con quien lo merece, quiere a los suyos aunque no lo demuestre, calla cuando debe hacerlo, la prudencia, es el defecto y la virtud de los sabios, su peor defecto, su mayor virtud, es el orgullo.

Es humana, se equivoca, no se arrepiente, el arrepentimiento es signo de derrota, aunque ella ha sido derrotada n veces, ella es un ave fénix, muere cada vez y renace al amanecer, llora, se hunde en su dolor, donde busca respuestas, donde halla soluciones, donde toma decisiones para poder mirar de nuevo el sol, no pide perdón, "un lo siento, un discúlpame tal vez", pero jamás un perdón, eso no existe en la oscuridad, los sentimientos son puros y al igual que la suerte no tienen categoría, pues uno no puede controlar lo que siente, pero sí lo que hace.

Ella es de la noche el día, de la luz la oscuridad, es la bondad disfrazada de miedo, es un rostro tierno que oculta soledad, es unos labios que nunca sonríen, es una mirada intensa que te puede desnudar el alma y sin embargo.... está maldita.

By BlackWings

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Cuento: Maligna

Ella logra conquistar a la primera, ella domina con la sonrisa, seduce con la mirada, la gente parece obedecerle, como si se adueñara de sus almas.

Parece una mujer, pero es una hechicera, una peligrosa, una fuerte, poderosa, sabe cómo, sabe cuándo y por qué hacer las cosas.

Es una fémina común y corriente a la vista humana, es un alma que aparenta bondad, es un ser que irradia luz y sabe invocar la felicidad, parece una serpiente que logra hipnotizar a su presa antes de atacarla.

Quien ha besado sus labios dice que enamoran al instante, que se tornan una dulce adicción, que estar entre sus brazos quita el sueño y una vez embelesados, indefensos y en sus garras ... dolor, decepción, desesperanza, llanto y tristeza se apoderan de su alma.

Ella se transforma aunque su apariencia no la delate. Su corazón se endurece, sus sentimientos se oscurecen, su espíitu se ensombrece, su rostro toma una extraña expresión y ella, ella también sufre.

El amor no es el fuerte de la mujer, no de esta, pues no siente. Piensa y actúa, huye del dolor, escapa del odio, se esconde del amor, no muestra el cariño a sabiendas del caos que ocasiona en los demás.

Es maligna, está maldita, es hechicera, es una serpiente con piel de mujer y ella no lo sabe.

By BlackWings

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¿Inventando qué?

"Cuando ya lo real es insoportable, es inaceptable y nos parece monótono, cotidiano, normal, nuestra mente inventa, vaga, crea. Ella sola nos saca del mundo que ya no nos otorga ninguna satisfacción, ninguna esperanza, ninguna alegría.

Es difícil creer lo que logra un pensamiento, sobre todo uno irreal y lo fantástico, es que todo surge de una idea, una que puede parecer increíble, imposible y no importa cuán ilógica parezca, pues la voluntad aunada a una idea y algunos otros elementos se puede transportar de lo imaginario a lo real.

Pero ¿qué pasa cuando una mentira se vuelve verdad?. Una mentira es, sin temor a equivocación alguna, una realidad distorcionada, una verdad desvirtuada, a veces también un invento, pues nunca pasó, no está pasando, pero puede pasar.

Un invento, los inventos son tan duales como nosotros, pueden ayudar o perjudicar, depende del propósito y la ocasión. Un invento mental, una mentira, a las verdades a medias las llaman "mentiras piadosas", a la verdad absoluta la llaman "versión", pues una verdad puede tener muchas verdades, una mentira tiene una verdad, la seguridad de que es una mentira.

Y pareciera que no podemos vivir sin inventar, e inventamos que sin inventos no podemos vivr, tanto que negamos nuestra realidad, nuestros actos, a nosotros mismos, pero estamos acostumbrados a mentir, a mentirnos, a darle otro sabor, otra cara, otro paisaje, otro escenario a nuestra persona y lo que le rodea.

Inventamos inventos, creamos mentiras, vivimos inventando, ¿inventando qué?, ¿para qué?, qué difícil es vivir la vida, qué duro es aceptar la realidad, nuestra realidad individual, qué triste es despertar de un sueño, qué doloroso caer en la cuenta de que lo que uno cree creer no existe, qué frustrante es descubrir una mentira, qué decepcionante es borrar el mundo no existente de un sólo golpe....." - "¿Qué haces ahí?"-. "Mirando el cielo y poniéndole nombre a las nubes". - " Es hora de irnos"-. "Está bien, vámonos tía". -"¿te golpeaste la cabeza?, soy tu hermana "NO INVENTES"-.

By BlackWings

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Cuento (Diálogo):Promesas

"¿Te quedarás a mi lado?". - Toda la vida, y tú ¿Me querrás para siempre? -. "Más tiempo si tú quieres". - Pase lo que pase siempre voy a amarte-. "¿aunque a veces parezcamos tan diferentes?". - Aunque tenga que perderte para valorarte y luchar por recuperarte-.

-¿Por qué esa cara?, ¿acaso dudas de lo que siento?-. "No, no es eso, es que la soledad a veces me atemoriza". -¿Por qué te sientes sola?, ¿no estoy aquí?-. "Siempre estás aquí, en mi corazón, siempre tu esencia, siempre tu imagen. Pero tú, tus manos, tus brazos, tus labios, tu cuerpo, están lejos y hoy, que me hallo en tu regazo quisiera congelar el tiempo, quisiera que no tuvieras que partir, dejar de soñarte, cristalizar este momento y que tú y yo fuéramos eternos".

-Somos eternos, cada momento compartido es un imborrable suceso, el tiempo se congela en nuestros recuerdos y nuestros cuerpos, benditos cuerpos, se reconocen hasta sin querer. Nuestros labios se buscan, siempre lo harán, mis manos siempre querrán posarse en tu figura, siempre, siempre seré tuyo-."Mis ojos siempre te anhelarán, mi cuerpo te extrañará a cada minuto que no estés junto a mí, mi corazón te dedicará cada latido y cuendo muera, mi espíritu seguirá en este plano amándote hasta que volvamos a ser uno".

"Quiero que hoy sea para siempre". -Lo será, después de todo...., para siempre es mucho tiempo y yo Te Amo-.

By BlackWings.

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Cuento: ¿Tropezamos Siempre Con La Misma Piedra?

Mmm, ya son las 7:30 pm, 10 minutos más y si Sara no llega me voy. Ay, me cuenta sus problemas como si me importaran, como si yo no tuviera mi propia vida, pero bueno, cuando se puede, hay que demostrar la amistad, después de todo, ella siempre está cuando la necesito.

-¡Hola Santa!-. ¡Ay, no me asustes!, yo aquí pensativa y tú con tus gritos. -Ey, no exageres-. Ok, dime ¿cuál es la urgencia?, ¿qué pasó?. -De nuevo Santa, poe enésima vez pasó, ¡es que ya no puedo más!-. No, !no llores carajo!, sabes bien que las lágrimas por un desgraciado me van mal.

-¡No puedo evitarlo!, ¡Me duele todo esto!. ¡Ey!, ¡¿qué pasa?!, le doy todo de mí, le complazco a más no poder, soy su estúpida muñeca que siempre está ahí para él y el día que no estuve ardió Troya, no vive, no me deja vivir, me tiene y me deja, no me tiene y se muere, dime Santa, ¡Qué está pasando!-.

Ay amiga, está pasando que tú estás más que enamorada, estás idiotizada por ese imbécil. A ver, ¿qué haces al lado de un niño?, ¿de un caprichoso que te hace lo que y como quiere?, digo, debe ser muy bueno en la cama donde lo soportas, donde te embobas y corres a su lado cada vez que así lo quiere, y más bien deberías preguntarte qué es lo que te pasa a tí, qué es lo que realmente esperas y quieres de la vida, ya no de él, de tí misma. Ten, toma el pañuelo y sécate las lágrimas que se te corre el maquillaje.

-Gracias amiga, pero..., es que no sé..., todo fue tan rápido, y me sorprende que aún sigamos juntos-.

¡Ah!, ¡por todos los cielos Sara!. Déjame pedir algo más fuerte por que si no me voy a enojar.

-¿Ahora qué dije?-. Es que escúchate nada más, ¿"juntos"?, ¿llamas estar juntos a verse para tener sexo una vez al mes?, eso del amor a distancia... a mí no me pasa, osea, ¡te absorbe el seso ese estúpido amiga!, sólo piensas en él, sólo hablas de él, sólo escribes sobre él, ¿no te das cuenta?, ¡no tienes vida!, estás muerta en vida.

-¡Ah!, mira que tú con Lalo no estás en un lecho de rosas ¿eh, Santa?-. Pues no, pero por lo menos nos vemos cada tercer día, vivimos en la misma ciudad, cenamos juntos, vamos al cine, vemos películas en su casa, vaya, somos NOVIOS REALES querida.

-¡Humm!, y me pegas en donde más me duele, qué bueno que eres mi amiga, si no, ya me hubieras matado-.

¡hey, hey, tranquila!, que muerta tú ya estás y yo no tuve nada que ver, ja ja.

-¡Eh!, no te rías que es en serio mujer, estoy triste, desconsolada, no puedo creer que no logro ser felíz, ¿por qué amiga?, ¿por qué no puedo ser felíz con él?-.

Sara, por que es un niño, por que le teme al compromiso, por que por mucho que te ame..., eso suponiendo que lo hace, es inmaduro nena, no sabe lo que quiere y si lo sabe, tal vez tú no estás en sus planes, en su futuro, además, yo no creo que tú estés enamorada, más bien estás encaprichada, obsesionada y no se por qué quieres hacerlo felíz a toda costa y cumplirle hasta el más mínimo de sus caprichos, te lo juro que no lo entiendo.

-No, no Santa, ya he meditado mucho eso, y no es así, sí lo amo. A ver, dime, ¿otra hubiera aguantado esta situación?, dime con sinceridad, ¿hubiera estado esperando pacientemente las llamadas que hace cada vez que se siente solo?, ¿estaría ahí disponible para que luego, a último minuto avise que no llegará a la cita?, ¿estaría ahí sin reproches?, dime, ¿otra, y sobre todo una obsesionada como tú dices, haría y soportaría eso?-.

Pues de verdad que no, lo acosaría y le haría repetir su nombre cien veces mínimo, ja ja ja.

-¡Ah, que no te burles!, no estoy para tus sarcasmos, hoy no. Ok, lo siento, no te enojes, es que me preguntas cosas que se supone tú debes de saber las respuestas. ¡Bah!, cálmete un poco, pide un trago, yo invito, y así respiras profundo, piensas, por que no lo estás haciendo. ¡A ver!, ¡Dame ese celular!, -¡Ay Santa!-. No, no te dejaré leer el mensaje. ¿Pues quién se cree?, ¿se acaban de mandar al demonio y ya se arrepintió?, ¿ves que es un niño?, y tú una tonta si vuelves o le contestas.

-¡Oh, Santa!, parece que nunca has estado enamorada-

¡Ja!, como la primera vez no amiga, aprendí bien la lección y Lalo lo sabe, a la primer estupidéz, adiós, él su camino y yo el mío. Sufrir por amor, ¡y luego yo!, ¿y por un estúpido mocoso?, ¡ya parece!, no Sara, ya madura tú también amiga, ya sienta cabeza, ya piensa de verdad, yo sé que Gus te dejó bastante dolida, pero ya deja de jugar con niños, es por tu bien. Yo te veo cada vez más triste, más demacrada. Esa sonrisa que conquistaba al mundo se perdió. Ya date la oportunidad de ser felíz, de realmente serlo, ya no sufras por ese baboso.

-¡No puedo!, ¿o tal vez no quiero?, ¡pero es que lo amo Sara!, ¡Lo amo!. No es pasión, no es lujuria, no es calentura. No Sara, no lo puedo explicar, pero va más allá de eso, por que yo te aseguro que podemos estar juntos sin desearnos, sin insinuarnos sexo, yo lo sé, ya ha pasado-.

¿Ah si?, ¿y por qué siempre terminanen un hotel?, ¿por qué no te invita a otro lado?, digo, yo no soy estúpida; pero bueno, tampoco soy la afectada.

-¿Y qué?, no siempre que estamos en el hotel tenemos sexo, a veces sólo platicamos y nos quedamos dormidos, así que no inventes-.

¡Ah!, ¡qué tiernos!. Ay deveras Sara, no sé qué hacer contigo. Estás, estás..., ¡Ay ya no sé ni qué ni cómo estás!, pero sí se algo, no sabes más que su nombre, no conoces a su familia, no sabes dónde vive, te miente y lo sabes, entonces, ¿qué esperas para dejar ir al fantasma?. Osea, sí es tierno, es mono, te llega por el lado amable, te hace sentir reina por un día y se desaparece un mes. ¡Reacciona niña!, reacciona Sara, estás desperdiciando tu vida, le estás invirtiendo tiempo, dinero y esfuerzo a una relación que no existe. ¿No te das cuenta?, me preocupas, en serio, puede parecer que no me importa, pero me angustias de verdad. Mujer..., piénsalo, llevan ya un buen rato y la pseudorelación ya se estancó, no va para atrás ni para adelante, se troza y se une para seguir en el mismo punto, ya es un círculo vicioso, ya Sara, ya por favor.

-Tienes razón, ya me había percatado de eso. Está bien, creo que fue lo mejor que pudo pasar, que hayamos terminado y esta vez es definitivo. ¡Sí!, ¡seré libre!, podré ir a donde quiera sin remordimientos, hacer lo que me venga en gana sin tener que estar pendiente del teléfono. Se acabaron las largas esperas, las angustias, las penas...-

¡Bien Sarita!, ¡esa es mi amiga!, así se habla y ¡salud por tu nueva vida!, tu vida real, verdadera...

-¡Ay mira!, ¡mira qué mensaje tan tierno Santa!. "Sara, perdóname mi niña hermosa, me ofusqué un poco, debí confiar en tí y comprender que estás muy atareada, ¿podemos vernos hoy en el chat?, ¿te conectas en la noche?, te espero mi chiquita, cuídate y hasta entonces. Ricardo". ¿Lo ves Santa?, ¿lo ves?, ¡me ama!, y hoy lo leeré en la noche y arreglaremos todo y....

By BlackWings