Me lo pregunto desde hace mucho, pero hoy... mi cuestión es la misma, pero con un enfoque distinto, hoy siento impotencia, hoy... siento dolor y mil sentimientos encontrados combinados con extrañas sensaciones y emociones.

Me siento mal, más no responsable, creo quesi ese era el destino... era cruel, fue cruel. La vida es injusta, eso no es una novedad para nadie, pero el hecho es que si alguien merecía castigo horrendo, no era él, no podía ser para él.

Cuando escuché por el radio que había recibido un balazo, sentí mi cuerpo dormido, no reaccioné, no me asusté, no me alteré, o tal vez me pasó todo al mismo tiempo y eso fue lo que no me permitía reaccionar del todo, no perdí la calma, por que esos momentos lo único que hacen es que los recuerdos y vivenciascompitan por estar ahí en ese instante en el que estás tan confundido, qu elo único cierto es que estás ahí, inmóvil pidiendo permiso a tu cuerpo y tu mente que se conceten de nuevo, que sean uno y puedas hacer algo provechoso.

En esos momentos, que son fracciones de segundos y te parecen una vida,recordé cómo, cuándo y dónde lo conocí. Un hombre muy atento, jovial, alegre, dispuesto, amable, no pude evitar sentir lo que siento, coraje, dolor, tristeza´. Insisto, él no se merecía lo que le pasó. No debió pasar, y si se hubiera hecho lo que se tenía que hacer en el momento justo..., no estaría escribiendo esto, y no estaría pensandop en un "hubiera" que no existió, ni existirá.

En México, sabemos tapar los pozos después del niño ahogado, eso es lo que mejor sabemos hacer y aún así, no puedo asegurar que lo hacemos bien. Veamos qué pasa, que pasa ahora que él estuvo a punto de perder la vida, perdió una extremidad, logró salvarse, logró ser fuerte, se aferró a vivir, y esa fortaleza se la da el saber que tiene una familia, hijos que sacar adelante y... que con todo, a pesar de tener a su lado a una mujer muy valiosa e igual de fuerte que lucha en la vida pro un futuro mejor para sus críos, no iba a poder sola, entre el dolor y la responsabilidad de ser padre y madre no iba a poder, así que la vida le puso una prueba, una que pudiera superar, superó la angustia y la sosobra de saber y no saber lo que ocurría en el quirófano, con la única certeza de que el hombre que ama estaba allí dentro debatiéndose entre vida y muerte y que al final, la decisión no dependía de ella, ni de él, sino del destino, ese que a veces maldigo con todo mi ser y otras agradezco con toda el alma.

Hoy, estoy enojada, y no conmigo, sino con la inhumanidad de la gente, con esas personas que se atreven a decir que hay que seguir adelante, sin protección, y sin nada, que más de estas seguirán ocurriendo y que si fallaron ahora, no lo harán mañana, qué clase de ser es el que piensa así?, un humano no, un ser humano no.

Tal vez en un chacal, tal vez le falta un tornillo, tal vez se hace el gracioso creyendo que así se aminota el aunto, pero lo cierto es que hay que hacer algo y pronto, fue la segunda llamada y ahora sí hubo un herido, esperamos que a la tercera no resulte un muerto, ojalá no sea él.

By BlackWings