Uno de esos días.
Hoy es uno de esos días que parece que salío de las películas. Ayer cayó una tormenta de agua, también una emocional en mi mundo.
Tengo días sintiendo que no vale nada la pena. Sí, lo acepto, estoy deprimida y necesito terapia, el problema es que no tengo tiempo ni dinero para eso, ¡bah!, finalmente e igual que todo, pasará.
Continúo sumergida entre olas, me arrastran sin piedad, si dejarme ver más allá de mi naríz. ¿Por qué son así las cosas?, ¿por qué así la vida?, ¿por qué cuando demuestras que estás hecho para vivir bajo presión lo tienes que estar refutando todo el tiempo?, insisto, la existencia no debería ser tan complicada.
Aún no encuentro orilla, todavía sigo resolviendo lo más inmediato y si descanso me hundo. Estoy harta de todos y de todos. ¿Quién dijo que los hombres casados eran más atractivos?, ¿cómo le digo a ese hombre comprometido que me deje de molestar sin que eso afecte nuestra relación de trabajo?, ¿Quién le hizo creer que es el galán de galanes al que nadie se le resiste? y tal vez la pregunta más importante, ¿cuánto soportaré esto?. No mucho creo. He tenido buenas excusas irrefutables para evitarlo, pero eso se me está terminando, al igual que la paciencia. Hablar claro es una opción, pero definitivamente habrá consecuencias y graves. Se me ocurría amenazarlo de contárselo a quien más confianza le tengo, o en su defecto a su esposa, pero ¿quién soy yo para herir a una mujer que tiene un bebé de meses y decirle que su marido me acosa?, me sentiría muy culpable de ser la tijera que da fin a un listón que pende de un hilo para partirse en dos.
Quiero que termine esto ya, pero eso es lo fácil, el embrollo es ¿cómo?, ¿cómo me lo quito de encima?. Ni las indirectas parece entenderlas, le he dicho en ocasiones que nacemos mujeres para todo, pero definitivamente yo no nací para ser plato de segunda mesa y ni me queda ese papel. Soy tan intensa que el juego de todo o nada es lo mío. Soy tan apasionada y se lo que valgo que nunca aceptaría ser la otra y sin embargo lo he sido, pero no bajo conciencia propia de ello. Ahora mismo recuerdo que una vez lo hice, pero hubo una promesa en el aire, una decisión difícil para 3, donde alguien sobraba y sin embargo nadie cedería, pero ese, fue caso especial.
Ayer estuvo a punto de comenzar el torbellino, pero me he vuelto tan precavida, que termino con una sonrisa sarcástica y argumentando cualquier excusa para evitar roces y evitar que él se salga con la suya al mismo tiempo. Mi hígado es el que sufre, pero bueno. Lo evitaré mientras pueda. Soy muy ruda cuando estoy molesta, muy hiriente y maldita, suelo dar golpes bajos, pero finalmente, si insiste, se lo habrá buscado.
No soy una belleza en dos pies, no podría ser modelo y mucho menos sex symbol. No soy sofisticada ni elegante. Mi trabajo es en el campo, entre cultivos, donde recorro y observo organismos que son más dañinos que una pedrada en la cabeza y son pequeñitos, algunos casi impercepribles y sin embargo están ahí causando daño. Uso ropa de campo y no me maquillo, aunque a veces me peino :P. no tengo cutis liso ni piel tersa, no tengo mirada inocente, ya no. Tengo un humor de mil demonios, soy sarcástica, cruel con quien se lo busca y se lo merece, aunque no soy mala persona, pero soy antisocial y amo mi soledad y venero mi libertad, tengo un carácter fuerte, rudo y agresivo. Soy una mujer común y corriente, aunque más común de lo que se espera en estos tiempos y eso me hace un poco diferente. ¿a dónde voy con esta autodescripción?. A preguntarme lo siguiente ¿qué podría ver un hombre, sobre todo un hombre casado, con una esposa relativamente guapa y muy joven (11 años menos que él) que le ha dado 3 hijos, en una mujer como yo?. ¿Qué le hace falta que piensa que lo puedo tener yo?. No lo sé y por primera vez, no me interesa investigar.
Odio el machismo, odio el abuso de poder, odio el acoso sexual, odio la infidelidad y odio al hombre que no puede ser leal a sí mismo, que no tiene integridad moral, que no puede levantar la cara para decir, mira, este soy yo, que siempre oculta las verdaderas intenciones, que traiciona y no le duele ni tantito, que lo mismo le da estar con una que con 10 mientras su esposa lo espera en casa con la cena lista y los niños aseados.
Quisiera poder decirle esto y más a ese descarado. Lamentablemente, se quedará aquí en el cyberespacio mi reclamo, hasta que él me acose tanto que intente propasarse y me obligue a estallar en su contra o encuentre este blog.
¿Qué pasará primero?
Por el bien de todos, espero que lo segundo.
By BlackWings
