Anoche tenía ganas de escribir, el problema es que no sabía cómo ni por dónde empezar. Es cierto que soy una precipitada de primera y una desesperada de lo peor. Las cosas tal vez ni siquiera se acercan a la verdad en mi mente pero yo ya me he armado mil por qué y lo cierto es que la incertidumbre me mata.

Estoy en etapa de catarsis, pues algo lindo, y fue lindo por que fue fugaz, por que no hubo tiempo de saber qué tan bueno era, llegó a su fin, y llegó de una manera nada inesperada, el final ya estaba escrito mucho antes que el principio, así que me  atevo a decir que realmente nunca comenzó, Nada fue reacción, todo comenzó por la acción, tan así que aún no asimilo bien qué pasó. ¿Serían mis deseos de dejar de estar  sola los que me empujaron a sus brazos?, ¿sería que simplemente se dio la oportunidad y esta vez no la desaproveché como tantas otras?, no se, fue un juego peligroso como en los que suelo involucrarme y me arriesgué a salir herida. No fue así, pero ciertamente un poco lastimada sí, sobre todo por que esta vez no hubo puerto seguro, no hubo un motivo real para decirle adiós como lo hice, o tal vez hay tantos motivos que no se cuál elegir como el mejor. Sin embargo me consuela saber que su orgullo y soberbia lo mantendrán lejos y por lo menos no se molestará en incomodarme y más bien debo cuidarme yo de mí misma, de no buscarlo y de no intentar encontrar el por qué de su actitud. Vamos, no pasó nada serio aunque todo fue importante. 

 

Espero no volver a verlo, no quiero dar explicaciones, aunque en realidad si las quisiera, me las pediría, pero una cosa es cierta. No es lo mismo de cerca que de lejos, no es lo mismo saber que estás en el mismo lugar y que tal vez a 5 minutos si quieres te puedes encontrar con esa persona, en contraste con  7 horas de distancia, otro lugar que por encima desconoces y que sería buscar una aguja en un pajar, que un  móvil por más que quiera no te acerca, no te mira (bueno algunos sí), pero aún así no te da calor, no te abraza y no te puede besar, no te puede ganar el impulso y si te gana a lo más que aspiras es a apretan el botón para terminar la llamada después de decir una  tontería que bien podría remediar un beso.

 

Todo el drama por un SMS, apagué mi celular desde anoche y lo encendí esta noche, ningún SMS más, tal vez llamó y tuve apagado mi móvil, tal vez ni siquiera le preocupó mi molestia, eso nunca lo sabré por que yo no voy a llamarle más ni a enviarle ningún mensaje. ¿Orgullosa y soberbia?, tal vez. Pero creo que ya dije demasiado y él no reacciona, no quiero que lo haga ya, ni quiero perder mi tiempo en infiernitos que no me llevarán a ningún lado. Me quedaré con el recuerdo de un  lindo chico que me hizo muy feliz mis últimas 2 semanas de estancia en aquel lugar, al que afortunada y desafortunadamente debo volver dentro de 4 meses. Me preocupa y no por que vamos, estuve ahí 2 años y nunca antes lo había visto, así que ahora que regrese, nada ni nadie garantiza que lo volveré a ver, aún así debo agradecerle su tiempo y su esfuerzo, así como muchas otras cosas para que mi conciencia quede tranquila, lo pueda sacar, liberar de mi alma y seguir para adelante como si nada hubiera sucedido.

Me reconforta saber que este raspón durará menos que otras caídas que me han mantenido en el fondo del vacío por largo tiempo herida, desconfiada y totalmente tirada, donde de verdad he tenido que tomar mis 10 segundos de respiro (que en realidqad han sido años) para poderme levantar y continuar haciéndole frente a la vida. Pero lo que sí no puedo negar es que me duele un poco, sobre todo por que a pesar de no querer hacer castillos en el aire, no me negué el derecho a soñar, sobre todo por algunas palabras que él profirió, pero bueno, que finalmente las palabras se las lleva el viento y una se queda como idiota. Así que no pasa nada que no tenga remedio.

 

Así es, hombre perfecto queno eres para mí, aquí estoy intentando olvidar lo fugaz, aún no se cómo lo haré pero lo haré, el problema es el tiempo, sí, el tiempo. Te dejé entrar en mi vida por dos semanas, me hiciste quererte en 2 semanas, darte lo mejor de mí y en realidad me quedé corta y ahora dime, ¿cómo te saco?, ¿cómo te olvido?, ¿cómo le hago no ara borrar lo vivido, sino para no añorarlo? y sobre todo, ¿cómo mato esto qué siento?. Creí que ya era lo suficientemente madura para jugar estos juegos y debo reconocer que sólo soy madura, pero no lo suficiente, lo cual me alegra por que quiere decir que aún tengo corazón y todavía está conmigo mi alma.

 

By BlackWings