Cuerda Floja
Días como hoy inundan mi vida y me sumergen en el recuento de mi historia. No pasó nada excepcional en el exterior, de hecho nada que me obligara a retroceder la cinta y hurgar en las memorias olvidadas, simplemente dolor de cabeza tal vez y mi tonta excusa de prometer un viaje a cambio de excelentes calificaciones a mi hijo de 16 años. Es un intento desesperado por motivarlo a continuar estudiando. Es mi manera de abrir una ventana para que mire un paisaje diferente al que últimamente le pinta el futuro.
Un viaje a Xcaret, a un parque-reserva ecológico del que yo ya tuve la oportunidad hace unos años de vivir la fantástica experiencia. Para la gente con espíritu altruista, con pasión por su trabajo, con amor a sus raíces, este, definitivamente es un paraíso. Veamos si consigo ese promedio mayor a 9.0 que he fijado para otorgar tal premio.
Este proyecto me hizo recordar con cierta nostalgia el paseo que nunca realicé a España a visitar a mi comadre Isabel, para de ahí continuar a Toledo a ver armas y armeros de la época medieval. Ella siempre que puede viene, yo nunca hice por ir, desearlo no bastó, por que en realidad no me empeñé en realizarlo.
Como siempre una idea me lleva a otra y a otra hasta que pierdo el horizonte, divago de una manera impresionante, por que ligo cosas que parece que no tienen nada que ver entre sí y comienza el verdadero debraye. Tal vez no fuera tan malo si mi ritmo cardíaco no fluyera a la velocidad que lo hace mi loca mente.
Hoy soy una equilibrista, lo gracioso (por no decir estúpido), es que yo me siento en el fondo del vacío. Pero no lo estoy, estoy sobre una cuerda floja, no lo había notado, por lo tanto, no se desde cuando; es difícil liar con problemas de todo tipo desde una altura mortal. Es como cuando los equilibristas hacen sus actos con grado de dificultad de ir sobre un monociclo, cargando cosas, más personas y hasta haciendo malabares y con todo y eso pasan al otro lado. Muchos años de entrenamiento les han costado, eso es seguro. Pero en la cuerda floja de la vida, con ese grado de dificultad, no hay tiempo de entrenarse, sólo de improvisar.
No es secreto para nadie (de los que me rodean) que mi vida siempre ha sido complicada. Me he merecido una que otra felicitación alguna vez y me he ganado la admiración de más de uno por ser quien soy y como soy, por ser de esas valientes que a pesar de tener todo en contra enfrenta los retos que otros definitivamente no se atreverían a tomar. Muchas veces me he sentido cobarde, disfrazándome de mujer prudente. Otras veces he aparentado ser muy fuerte, cuando en realidad sólo estaba probando mi suerte, por que dicen que el que no arriesga no gana.
Pero la cuerda floja es distinto, es un todo o nada, es vida o muerte, por que no hay malla protectora abajo, sí que soy suicida, pero es como se vivir la vida, ganar o perder, a eso se reduce todo. "No todo es negro o blanco, es gris, todo depende del matiz" eso dice Mago de Oz y me gusta esa frase, pero a veces creo que no la aplico bien, tal ves no deba aplicarse a todo, como siempre y en todo, hay excepciones y este es el caso, en mi mundo casi siempre juego a todo o nada, ganar o perder, por que es lo único que realmente da satisfacción, si ganas, te demuestras que tenías la razón, si pierdes, sabes que tienes que mejorar, de igual modo ganas, pero la decepción que se siente es insuperable.
¿Cuál es el motivo del título?. ¿Por qué me siento así?. Por que es mi última oportunidad. Le decía a mi hijo hace un año. "Todos merecemos oportunidades, pero esta es tu última oportunidad de estudiar, de demostrar que te interesa, por que de que puedes puedes, pero no has demostrado quererlo". Mi oportunidad es distinta, por que radica en recuperar sueños, en ilusionarme de nuevo, en alcanzar lo que dejé de perseguir y tal vez en recuperar esa creencia de que el amor existe. Alguien me dijo que sí existe, sólo que no ha llegado a mi vida, yo respondí que aunque así fuera lo dejaría pasar, por que no estaba dispuesta a seguir sufriendo, a seguir sintiendo dolor a causa de el. Alguien más me replicó que no siempre hay que decir todo lo que se piensa, y menos tan imprudentemente como lo hago, si tienen la razón o no, tal vez no debiera preocuparme por eso, al menos no más que por el hecho de hallarme en esta situación.
Siempre busqué la oportunidad de que reconocieran y valoraran mi trabajo. Hice las cosas lo mejor que pude y hasta siempre hice de más, sigo haciendo de más, siempre he dado más del 100% pero me cansé. Me cansé de esperar lo que no llegaba, me harté de que me dijeran "lo haces por que es tu trabajo, por que es tu obligación" y tal vez lo más cruel y lo más real, "por eso te pago". Tal vez la frase más decepcionante fue: "No hiciste nada excepcional, todos hacen lo mismo", a lo que yo ya bastante molesta respondí: "Sí, pero en su caso y en sus condiciones, honestamente hice un milagro".
Me hundí en la tristeza sin notarlo, golpe tras golpe, decepción tras decepción, esfuerzo tras esfuerzo y no sentía que avanzara, de hecho ahora mismo sigo en las mismas sino es que en las peores y encima mis hijos, uno enfermizo, el otro en edad difícil, en realidad los dos en edad difícil y yo deprimida, ¿caótico?, ya lo creo.
Difícil tarea tengo, pero ya estoy en la cuerda floja con el mundo a cuestas, no se a qué altura me encuentro, no se qué distancia me falta para llegar al otro lado, de hecho, aún no veo la orilla, ni siquiera se si conseguiré llegar o caeré antes. Pase lo que pase habrá un final aunque quisiera que este me favoreciera.
Espero en el trayecto volver a Xcaret, ir a España y a Toledo, y de Francia y Japón mejor ni hablamos.
By blackwings
